¡No sé dónde diantres tocar!

By / 7 junio, 2017 / Cultura

Oigan, no tengo ni idea de dónde tocar. Desde hace meses me rasco la cabeza, le pregunto a mis amigos músicos, rezo a la virgen del Carmen para que alguien me invite a su evento, cuestiono mis decisiones de vida, saco a los perros (porque me toca) y aún así, sigo sin responder la temible pregunta. Y es que en siete años que llevo tocando en la escena de Chapinero y del centro de Bogotá*, nunca había tenido tanto problema con encontrar un maldito espacio donde hacer bulla, así fuera bien precaria la cosa.

Y sí, lo sé, hay unos cuantos lugares, no lo voy a negar. Pero dependiendo de lo que necesita la banda, del público que convoca realmente, de los costos de un evento, etc, muchos de esos lugares no le sirven a las bandas o muchas de las bandas no le sirven a los sitios*.

Como sé que es tan difícil encontrar ese terreno ideal, decidí darle a mis pobres y desahuciados amigos músicos, a los que todavía tienen chance de triunfar* en este terruño, ideas que les ayuden a responder esta pregunta.

Ideas de lugares para mis pobres y desahuciados amigos músicos:

Cadenas de pollerías

Primera opción: las pollerías

Amigos, no salgan huyendo. Sé que suena extraño. Tendrán preguntas como: Gabriela ¿esos lugares tienen sonido? La respuesta es claramente que no, pero muchos de los supuestos venues* bogotanos tampoco lo tienen. A veces uno de músico debe cargarlo al lomo o pagar para que se lo pongan. Entonces, ¿qué diferencia hay? Además, las pollerías siempre tienen gente y está el plus de que puedan pedir un pollo si nos les pagan fee*.

Parqueaderos

Segunda opción: parqueaderos

Esta es una gran opción para los que buscan lugares al aire libre en donde su público pueda fumar sustancias de todo tipo y hacer yoga. Claro, sé que habrá que llevar sonido y seguramente una tarima. Ah, y para que funcione probablemente carritos de esos que venden comidas y mesas. Y hacerlo de día para que vayan familias con perros y niños. Ojo, tal vez les toque sonar pasito, y sin muchos insultos (Compadres Recerdos, esto no es lo suyo), pero al menos en el negocio de los parqueaderos lo que sí hay es billete.

Livestreams

Tercera opción: transmitir en vivo

Si se quieren ahorrar tanta vaina consiganse un computador, una tarjeta de sonido prestada, unos micrófonos y un espacio donde los vecinos no molesten, pero, que tenga buena conexión a internet. Toquen en vivo online ¿ah? Suena super millenial y todo. Les recomiendo que incluyan un poco de desnudez para que apelen al público de las webcams sensuales y así se hagan un dinerillo extra. Yo siempre aseguro que habrá desnudez en mis conciertos para que vayan más de cinco personas.

Donde la abuela

Cuarta opción: donde la abuela, que nunca nos dirá que no.

Propongan un plan de negocios a su abuelita (porque toda banda respetable tiene que tener plan de negocios), pero escojan a la que va a decir que sí. Le hacen un concierto acústico a la vieja, invitan a la familia y pasan vendiendo los discos que tanto les costó prensar. Les prometo que van a vender más que en cualquier chuzo hipster.

La calle

La última opción: la calle

Si el desespero es tal, pueden recurrir al truco más viejo de la historia. Salgan a una calle de su barrio, para que se sientan en confianza, y para que no sea tan difícil el trasteo. Toquen para su gente, la de ustedes, el señor de la tienda, el que vende empanadas, denle un concierto a la heroína que recoge tres días a a la semana la basura de los andenes, vuélvanse uno con su entorno. Pueden pedir aportes con una canasta, un sombrero, una manta, lo importante es que se ganen algo. Probablemente será más de lo que se ganarían cobrando cover y luego pagando el espacio, el transporte, el flyer, el sonido (si se necesita), la seguridad, etc. Además trae el plus de aportar un poco de vida a su aburrida cuadra. Piensenlo.

Ps. Si se les ocurren más lugares no convencionales para tocar los invito a compartir, a ver si salimos de pobres algún día.
*Porque eso sí, no me pregunten de periferia o de lugares como Barrios Unidos, Soacha, Suba, Cedritos, porque no tengo ni idea. Vale aclarar que no soy de Bogotá y eso justifica totalmente mi pereza, la de ustedes es injustificada osea que ponganse a buscar.
*Ya los oigo llorar desde aquí. Si tienen un lugar y les funciona, son muy afortunados y los envidio.
*Nota para los que no van a triunfar incluyéndome a mí misma: por favor desistan ya.
*Venues y fee: léase con acento de quien va a rumbear a Armando Records o lo que esté de moda ahora en su lugar.

Por Gabriela Supelano

Las opiniones reflejadas en esta columna son personales del autor.

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Gabriela Supelano

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