Los fantasmas de La Candelaria: el doctor Russi y sus vecinos

By / 29 octubre, 2017 / Cultura

En la calle empedrada de San Bruno se ubica la Casa del Bandido, antigua residencia del abogado José Raimundo Russi, “célebre en la historia policial de su época” según se lee en una placa de su antigua residencia y uno de los fantasmas más emblemáticos del barrio La Candelaria, en el centro de Bogotá.

El doctor Russi era el juez parroquial de Santafé, un defensor acérrimo de los pobres y un intelectual consagrado de mediados del siglo XIX. Era reconocido en la capital por ser un hombre justo y diplomático que escuchaba con atención las solicitudes de la población más vulnerable, especialmente de los artesanos y los presos. Sin embargo pasó a los libros de historia como un asesino y líder de una afamada banda de ladrones.

En el periodo en que José Hilario López fue presidente de la Nueva Granada (1849-1853) existió una gran oleada de vandalismo que azotó con fuerza a la ciudad. Varios saqueadores entraban a las viviendas ferozmente armados y provocaban pánico entre los cachacos. José Raimundo era cercano a la gente y le gustaba hablar con ellos en las chicherías de la ciudad, por eso el gobierno empezó a sospechar sobre sus extraños vínculos: la amistad de un hombre letrado con presuntos ladrones.

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Una noche, uno de los amigos cercanos de Russi apareció moribundo al frente de su puerta, y en sus delirios de pasar de la vida terrenal a una eterna, exclamó: “Me mató, doctor Russi, me mató”, lo que los vecinos y la policía estipularon como una acusación de asesinato hacia el juez parroquial. Entonces el doctor Russi fue acusado de ser un criminal y el líder de la banda Del molino del Cubo. Entre las tinieblas del anochecer el abogado fue privado de su libertad.

Meses después, por disposición de la autoridad, José Raimundo fue condenado a pena de muerte. En una mañana cualquiera de 1851 fue llevado a la Plaza de Bolívar y asesinado por un soldado. Sus últimas palabras fueron: “Muero inocente”.

Se dice que desde entonces el fantasma del doctor Russi merodea por el frente de su casa y camina tranquilamente hacia el lugar de su muerte. Otros señalan que el doctor habla a los transeúntes y les insiste en que es inocente. Los inquilinos de la vieja casona narran que han sentido sus pasos en las habitaciones y en los pasillos.

Pero el doctor Russi no es el único espectro que recorre las calles de La Candelaria. La historia de Bogotá ha estado enmarcada por historias fantasmales que retumban en las cabezas de los curiosos transeúntes.

La mula herrada

Cuenta la leyenda que en las noches se escucha el galopar de un caballo. Esta mula era el medio de transporte de Álvaro Sánchez, un consumado jugador bogotano. En alguna ocasión la mula desapareció y cuando se reencontró con su dueño fue tal su emoción que emitió una palabra. Se cree que cuando don Álvaro falleció la mula siguió penando por las calles y haciendo los recorridos que hacía con su dueño.

La lavandera Filomena

En la antigua Bogotá no existía alcantarillado y las mujeres debían lavar su ropa en Las Aguas. Filomena, una de las lavanderas, siempre se enfermaba el día de lavado y las demás lavanderas se aburrían de sus excusas. Tiempo después, inexplicablemente Filomena murió y fue sepultada en las paredes de su residencia. Sus compañeras siguieron con su trabajo. Una noche dejaron la ropa en remojo en el patio de aquella casa y al día siguiente amaneció lavada. Se trataba de Filomena quien venía del más allá a lavar la ropa que no lavó en vida.

El duende Baltazar

Hacia el año de 1700 una mujer soltera resultó en embarazo. Fue tanto su miedo a ser juzgada, que se escondió durante los 9 meses en su casa y cuando su bebé nació lo arrojó al pozo del patio. Cuenta la leyenda que Baltazar, el duende de este bebé, sale a asustar a las mujeres que visitan esta residencia. Hace un tiempo allí funcionó un restaurante y se veía a los niños jugar solos junto al pozo. Baltazar también desordenaba las mesas que ya habían sido organizadas por los meseros.

Como estas son muchas las historias de fantasmas que se escuchan por las calles de La Candelaria: la Loca Margarita, José Asunción Silva, Gregorio de Arce y Ceballos, El Virrey, La Bruja… personajes fantasmagóricos que han sorprendido a varias generaciones y son los protagonistas en un mes como octubre.
Imagen de portada: María Alejandra Villamizar/Canal Trece

 

 

 

 

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Angélica María Loaiza

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