“Caquetá, dispuesto a demostrar lo que significa la paz”: Editorial de Somos Región

By / 15 mayo, 2017 / Somos Región

César el de Tabio, como es conocido por todos, nos lleva de lunes a jueves en un recorrido por nuestras tierras en #SomosRegión. Aquí nos comparte su primer editorial referente a su recorrido por Caquetá.

Cuando me dijeron que íbamos a viajar al Caquetá increíblemente lo primero que pensé fue en qué tipo de ropa debería llevar porque para quienes estamos en las “grandes” ciudades hay lugares como este que, aunque sean mágicamente sorprendentes, resultan indescriptibles y hasta difíciles de imaginar.

Pero hay que ir a conocer porque, según dicen, con el proceso de paz y el empuje de su gente, las cosas han cambiado.

Recorrido por Caquetá

Una tierra llena de belleza, personajes y muchas historias por contarse.

Al llegar a Florencia me encontré con una ciudad que no está lejos de los imaginarios: desordenada en algunos aspectos, con mucho tráfico en las horas pico, con bastante ruido y gente caminando por todos lados; pero con dos elementos adicionales que la hacen única: mucho calor y bastante humedad en el ambiente. Dicen que muchas cosas han cambiado y quizá por eso la capital ya no es el pueblo que los libros de geografía mencionan y de ahí mi primera impresión.

El trabajo sin embargo inicia a un poco más de una hora, en San José del Fragua, un municipio al que se llega por una buena carretera y en medio de grandes extensiones de sabana llenas de ganado, un paisaje que está lejos de las selvas repletas de árboles inmensos y con animales caminando por encima de mi cabeza.

Claro, es que otra de nuestras ideas preconcebidas dice que Caquetá es una selva, y lo era, pero la mano colona y a veces demoledora también ha hecho que las cosas hayan cambiado.

En la entrada de San José hay un monumento en homenaje a los cultivadores de caña, lo irónico es que este monumento sólo hoy en día es valorado como tal, puesto que muchas de las tierras productivas del pueblo se dedicaron en un pasado cercano al cultivo de la hoja de coca, pero no porque los pobladores lo quisieran sino porque era la única actividad rentable, activa, y que les permitía vivir, o en ocasiones subsistir, a los fragüeños.

Recorrido por Caquetá

Detrás de cámaras en uno de los recorridos de César el de Tabio por Caquetá.

Pero las cosas han cambiado, y ahora, con algo de “nostalgia financiera” los habitantes de San José reconocen que ganan menos dinero que hace una década, aunque prefieren recibir limpiamente pocos billetes a través de la venta de panela en lugar de las grandes cantidades de dinero que dejaban los cultivos ilícitos. Dinero con el que no podían darse grandes lujos por el simple temor a que se investigara el origen de sus ingresos y se les relacionaba con los grupos armados al margen de la ley.

La próxima parada es Belén de los Andaquíes, otro lugar con el desafortunado lastre de los tiempos oscuros en Colombia, en donde llegar después de las seis de la tarde es como arribar a un pueblo fantasma ya que algunos de sus comerciantes conservan la obligada costumbre de cerrar puertas a esa hora.

Menos mal las cosas han cambiado ya que en tiempos de las Farc, y posteriormente de los paramilitares, había que tener permiso del grupo armado que estuviera mandando para poder funcionar.

Por fortuna la esperanza también está volviendo a Belén y está representada en los cientos de niños y jóvenes que hoy se quedan a estudiar el bachillerato. Años atrás, todo aquel joven que terminara la educación primaria estaba en la edad propicia para ser sacado de su hogar y ser llevado a la selva, a pelear una guerra que no era suya y por un motivo que no entendía. Las cosas han cambiado y el cuidado del medio ambiente le está quitando menores al conflicto.

Conocí un pedacito del Caquetá y regresé convencido de que hay que volver, porque hay que sentarse con los niños, los jóvenes y los abuelos, y mirarlos a los ojos para entender un pueblo que sí sabe lo que significa la guerra pero que también está dispuesto a demostrar que sabe lo que significa la paz. Hay que ir al Caquetá para sacarnos la idea de que están muy lejos de nosotros, cuando en realidad deberían estar muy cerca del corazón. Hay que ir, porque las cosas han cambiado.

No se pierdan#SomosRegión de lunes a jueves a las 11:30 a.m. Y pueden repetir sus capítulos #EnYoutube:

Florencia: El Legado Cultural del Caquetá – Somos Región Cap 017

Florencia como capital del Caquetá es también la guardiana de su legado histórico y cultural. No se pierdan #SomosRegión de lunes a jueves a las 11:30 a.m. #EnLaTV

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